viernes, 3 de marzo de 2017

Función de la educación

La función principal de la educación es conservar y transmitir las verdades sistemáticas y morales que son tan esenciales para el progreso de la sociedad, porque al final el objetivo de enseñar no es meramente solo el de comunicar conocimiento a quienes carecen de este, sino que el aprendiz se adueñe del conocimiento aprendido por el docente.
La educación de calidad debe ser accesible, interesante y, tal vez, hasta vital para aquellos que se encuentran en el extremo receptor de esa transacción. La esencia de la educación es buscar la verdad mediante el conocimiento y eso requiere de tiempo y disciplina, en tanto que el objetivo primordial de la educación de calidad es ampliar y profundizar la capacidad del pensamiento y capturar la verdad para impedir vagar sin rumbo y gastar energías en alucinaciones y otros proyectos fútiles. Lleguemos con nuevas políticas educativas combinando el diagnóstico real de la situación educativa en este momento, para poder cambiar y mejorar la calidad de la educación en base a los problemas y falencias que se detectan: falta de docentes con cuarto nivel, falta de laboratorios para hacer experimentación, bibliotecas desactualizadas y sin acceso a internet, corrupción administrativa, falta de inversión y bajos salarios a los docentes.


El clima institucional se puede mejorar desde múltiples dimensiones: económico-salarial, aumentando sueldos a los docentes profesionalizados o con cuarto nivel, con la formación de equipos de trabajo multidisciplinarios, con la identificación y pertenencia con la academia, buscar talentos y evitar la fuga de cerebros. Los objetivos educativos solo se van a cumplir si en la alma mater existe una atmósfera de paz, sin ninguna perturbación externa (económica, política). Los docentes profesionalizados tienen que aprender a tener resiliencia, la actitud positiva de enfrentarse a las adversidades y salir de ellas fortalecidos, creativos y hasta optimistas. La resiliencia demanda referentes éticos y morales. En conclusión, convocar a docentes profesionalizados resilientes, dispuestos a alcanzar sus metas con eficacia, mejorando la calidad educativa de nuestra educación.

Los valores humanos

Son aquellos bienes universales que pertenecen a nuestra naturaleza como personas y que, en cierto sentido, nos humanizan, porque mejoran nuestra condición de personas y perfeccionan nuestra naturaleza humana.

La libertad nos capacita para ennoblecer nuestra existencia, pero también nos pone en peligro de empobrecerla. Las demás criaturas no acceden a esta disyuntiva. Un gato siempre se comportará como un felino y no será culpado o alabado por ello.

Nosotros, en cambio, si prestamos oídos a nuestros instintos e inclinaciones más bajas, podemos actuar como bestias, y de este modo, deshumanizar nos. Boecio, el filósofo y cortesano del siglo V, escribió: El hombre sobresale del resto de la creación en la medida en que él mismo reconoce su propia naturaleza, y cuando lo olvida, se hunde más abajo que las bestias. Para otros seres vivientes, ignorar lo que son es natural; para el hombre es un defecto. 

Si no descubrimos lo que somos, tampoco descubriremos qué valores nos convienen. Cuanto mejor percibamos nuestra naturaleza, tanto más fácilmente percibiremos los valores que le pertenecen. 

Ciertas cosas son buenas para nosotros porque nos ayudan a alcanzar nuestro fin u objetivo. Si acertamos a descubrir a dónde vamos como hombres, cuál es nuestro objetivo, podremos entonces saber qué es bueno para nosotros en ese sentido.






La libertad de ser uno mismo

A lo largo de la vida desarrollamos lazos, que se convierten en relaciones que establecemos con otras personas; primero con nuestra familia, luego, se incorporan amigos, compañeros de colegio, de trabajo, entre otros.
Así vamos forjando nuestra identidad en base a la educación recibida; al principio, reflejará la influencia de las personas más cercanas a nosotros, con el tiempo es necesario aprender a encontrar nuestra propia voz, poder expresar nuestras opiniones libres de influencias de terceras personas.
Durante el trascurso de nuestras vidas aprendemos a forjar nuestro propio juicio; para ello debemos sentirnos seguros, teniendo la suficiente confianza en nuestras propias capacidades y en nuestro discernimiento.
La libertad de Ser uno mismo se basa en valorar nuestras capacidades y aceptar nuestras virtudes y errores sabiendo que ellos forman partes de nosotros mismos: somos luz y sombra. Es decir, se trata de aceptar no sólo aquello que me gusta de mí mismo sino también aquellas cualidades que no son de mi agrado para poder cambiarlas y evolucionar. Para ello se necesita valor para evitar depender de otras personas, procurando encontrar tu propia forma de Ser, libre de influencias ajenas.


Libre de presiones sociales
La libertad de Ser uno mismo es un proceso que dura toda la vida; aprender a encontrar tu propia opinión, formarla y poder expresarla es lo que nos hace ser libres. La libertad de Ser uno mismo consiste en poder expresarte sin ser aplacado por otros. Es aprender a Ser tú mismo libre de las presiones sociales, sin condicionamientos de terceras personas; puede que ello signifique alejarte de las cánones sociales impuestos sobre “cómo deberías ser en cada etapa de tu vida” pero es fundamental atreverse a ser diferente, siendo tú mismo. Es liberarnos de las expectativas que otros tienen sobre mí, manteniendo tu poder interior sin delegarlo a otros.
Esta libertad consiste en soltar las riendas en cada acción que doy, evitando controlar lo que pueda pasar, aprendiendo a fluir con el Universo, adaptándonos a las diversas circunstancias sabiendo que en cada crisis o dificultad atravesada se esconde una semilla que nos llevará a un nuevo aprendizaje.
Es necesario aprender a tomar decisiones, siendo libre de decidir por ti mismo aquello que quieres para tu vida. Para ello debes aprender a indagar en tu interior buscando la guía de tu propia luz, que proviene de tu verdadera  Esencia, la cual permanece libre de influencias, como sucede con nuestra mente; escucha atentamente a tu corazón que te guiará hacia lo mejor para ti. Aprende a valorarte, apreciarte a ti mismo construyendo tu autoestima sin miedos de Ser tú mismo.
Si dependemos de la aprobación de otros para ser tenidos en cuenta, tratando de agradarles, estamos dejando de lado en muchas ocasiones aquello que nos resulta de nuestro agrado y nos proporciona bienestar por conformar a otros. Tu verdadero Ser no puede expresarse; por ende, no eres libre.
La mirada del otro
Tu propia energía se ve afectada por la mirada del otro y ello repercute en tu equilibrio energético. De este modo, tu libertad está condicionada, dependiendo así de otros a quienes les doy autoridad. Es posible observar cómo se establecen vínculos entre quien depende del otro y quien decide por él formándose relaciones poco sanas. Está aquél a quien le cuesta decidir, dejando que otro tome la decisión por él. Sin embargo, en este proceder no existe libertad de decisión, es probable que esta persona no realice un correcto aprendizaje de las situaciones vividas; no logra comprender que sólo siendo libres de Ser uno mismo es cómo aprendemos.
Para lograr tener la libertad de Ser uno mismo es necesario vencer nuestros propios miedos y limitaciones, atrevernos a ir más allá, tomar riesgos y aprender a confiar en nuestras propias capacidades y desarrollar nuevos dones en caso de ser necesario. Para ello, asume la responsabilidad de decidir por ti mismo, de no entregar la llave de la felicidad a otros, puesto que sólo así puedes ser completamente libre, con tus propias características que te hacen ser único. Puede que muchas veces sientas que eres juzgado por ser diferente, pero ello no debe amedrentarte; por el contrario, debes ser lo suficientemente fuerte para mantener tu propia forma de Ser, tu propia voz, libre de las expectativas que los otros tienen sobre ti: sólo tú conoces aquello que es mejor para tu crecimiento y evolución. Ser tú mismo implica libertad de elección.



Libre de ser tú mismo
A través del Reiki aprendemos a mantenernos libres de dependencias, logrando sanar relaciones: ayudando a fortalecer la confianza y la seguridad a quienes les cuesta decidir y ayudando a quienes deciden por otros a soltarlos para que logren su propio aprendizaje.
El Reiki permite conectarte con la libertad de decidir por ti mismo, aprendiendo a tener seguridad y confianza en tus propios dones; afirmándote como una persona libre y con la suficiente capacidad de decidir y actuar por ti mismo aprendes a ser el dueño de tu propia felicidad. Cuando eres libre de Ser tú mismo te permites crecer, creyendo en tus capacidades que te hacen ser auténtico, sin avergonzarte de ser diferente de otros. Si no te permites expresar tu verdadera identidad por miedo a ser juzgado te limitas, coartando tu libertad, menospreciándote. De este modo, tu energía vital se ve afectada, disminuida, pierdes tu libertad de acción, de decidir por ti mismo; te niegas así al aprendizaje.
Así, debemos aprender a centrarnos en nuestra propia Energía vital y conectarnos con la Energía del Universo para nutrirnos, conectándonos con nuestra Esencia, percibiendo la plenitud de mi propio Ser para poder elegir libremente aquello que me otorga bienestar. Si busco relacionarme con el otro desde la carencia o limitación que tengo, intentando que el otro llene ese vacío, ¿qué clase de vínculo estaría construyendo? ¿Qué libertad de Ser yo mismo puedo tener si dependo de otros?
El Reiki nos ayuda a descubrir nuestra verdadera identidad, conectándonos con nuestra Verdadera Esencia, aprendiendo a respetar al otro con sus propias características, valorando el aporte que cada uno hace en una relación laboral o afectiva; en igualdad de condiciones es como puedo expresarme y permito al otro expresar su propia individualidad, desde el respeto mutuo. Atrévete a Ser tú mismo, libera aquello que te impide ser feliz, conéctate con tu sabiduría interior para que tu creatividad se exprese, permitiendo que la Energía Universal fluya libre a través de ti. Sé libre de tu pasado, supera viejos resentimientos, el perdón te conecta con la libertad; de lo contrario te conviertes en un esclavo de tu pasado una y otra vez. El Reiki nos recuerda que sólo eres libre de Ser tú mismo en el Presente, en el Aquí y Ahora.